La iglesia parroquial de la ciudad, que fue consagrada a la Inmaculada Concepción, patrona religiosa de Xalapa, comenzó a edificarse en 1741, en madera, pero se desplomó. En 1772 finalmente se terminó el cuerpo de la construcción de estilo franciscano, que proyectó don Manuel Nicolás de Ulloa y Figueroa (durante esta remodelación se encontró una piedra arqueológica con la posible representación de Quetzalcóatl, lo que motivó conjeturas sobre la existencia durante la época prehispánica de un teocalli en este sitio).
La torre entera se concluiría en 1778, coronando su cúspide un reloj traído expresamente de Londres, cuya fama se extendió por toda la Nueva España. En 1863, tras una larga disputa por la sede episcopal con las autoridades políticas y las oligarquías regionales de Veracruz y Orizaba, Xalapa consiguió la designación del primer obispo de la entidad y con ello el obispado en la capital veracruzana.

Francisco Suárez de Peredo, el primer obispo, fundó el Seminario Conciliar y Tridentino. Estos cambios propiciaron la transformación de la antigua parroquia en catedral. El obispo Joaquín Arcadio y Pagaza (consagrado en 1895) quiso imponer el estilo neogótico sobre la construcción original, de carácter barroco. La escasez de fondos motivó que sólo se cambiara la fachada, quedando intacto el interior.
La fachada consta de portada de dos cuerpos y remate; pórtico de arco trilobulado, ventana coral de arcos ojivales en el interior y sobre éste una figura flamígera en relieve. En su interior, se yerguen tres naves sostenidas por columnas; bóveda de cañón corrido con lunetos y cúpula con nervaduras de tambor octagonal. En el ábside se puede apreciar un altar gótico y silería tallada en madera.
Antaño funcionaron tres panteones, creados por el sacerdote Alonso Gatica: uno para presbíteros, otro para comerciantes europeos y el tercero para los originarios de la provincia vascongada. La catedral es un templo muy frecuentado por los fieles, en especial la capilla que acoge los restos de Rafael Guízar y Valencia, carismático sacerdote michoacano y quinto obispo de Veracruz, beatificado en 1995, y a quien se le atribuye haber obrado algunos milagros.


PLAZA LERDO
A un costado de la Catedral y frente al Palacio de Gobierno se encuentra la antigua Plaza Lerdo, el sitio en que durante la época virreinal se honraban los emblemas militares. Aquí terminaba el Camino Real. A lo largo de la historia ha conocido diversas transformaciones. Actualmente contiene una estatua del xalapeño ilustre Sebastián Lerdo de Tejada, presidente de la república de 1872 a 1876; réplica de la escultura original situada en la población que lleva el nombre de Lerdo de Tejada.